El celta salió victorioso del Madrigal 0-2 con goles de Orellana y Nolito.
El conjunto de Luis Enrique se llevo demasiado premio para el partido que hizo ante un gran Villarreal que hizo méritos para llevarse el partido y al menos un punto pero perdonó muchas ocasiones. El Villarreal protestó dos jugadas un tanto dudosas, primero un posible penalti no pitado a Gio al borde del descanso, y un más que dudoso fuera de juego de Moi Gómez fuero las jugadas más protestadas por el equipo de Marcelino.
Perbet falló un mano a mano muy claro a 25 minutos del final, y en el bando contrario Álex López casi sorprende al Villarreal con un disparo lejano que no fue gol por muy poco.
Pero hasta los minutos finales no fue cuando Orellana marcó un gol que daba la victoria momentánea al club vigués, pero entonces fue cuándo ocurrió la tragedia, un bote de humo con gas lacrimógeno cayó desde la grada del Madrigal, esto provocó el desalojo del estadio y de los jugadores, pero más tarde el partido se reaunudó tras 25 minutos agonizantes que dejaron a los jugadores y al árbitro casi sin poder respirar y con mucho picor en los ojos.
Tras la renaudación del partido, sólo quedaban unos 5 minutos por jugar pero a Nolito le dio tiempo a ampliar el marcador y a cerrar el partido.
El Celta sale de las posiciones de abajo y el Villarreal puede distanciarse en la lucha por Europa.
Escrito por: @javi_perez23