El Chelsea se despide de su afición sin conseguir marcar y sin poder prometer nada para la última jornada ya que necesitaría que Manchester City y Liverpool no ganasen.
Mourinho salió con los no habituales, dejó a Eden Hazard en el banco y puso en su lugar en el 11 a Salah, pero el belga entró por el egipcio en el descanso. Tampoco Torres salió de inicio, lo hizo en su lugar Demba Ba, ni David Luiz, que entró en el descanso sustituyendo a la leyenda blue, Frank Lampard.
Poco que decir de un partido sin mucho brillo y con menos goles.
