Los rayistas ponen medio cuerpo en primera tras imponerse por 3 goles a 1, frente a un Betis de 2º, tres goles sentenciaron a los hombres de Calderón.
Con la Semana Santa vista para sentencia y el puente de Mayo a
la vuelta de la esquina, el fútbol sigue
y esta vez el último clasificado viajaba
a Vallecas para intentar sacar 3 puntos a la desesperada.
Miles de bufandas sobrevolaban el Estadio de Vallecas, almas
afónicas animaban a su equipo sin parar de corear sus nombres, merecidamente
los jugadores respondían con esfuerzo y goles.
Los locales acosaron a un rival sin una filosofía de juego y
por qué no decirlo, una identidad que ya está pensando más en 2º que en primera.
El partido comenzó al igual que como finalizó, ocasiones y
posesión para la escuadra de Jémez, a los trece minutos de juego, el central
bético Paulao iba a servir en bandeja de plata un gol a Rubén Rochina.
El gafe que tenía Paulao continuaba y tan solo 10 minutos más tarde
intentaba rechazar un peligroso balón en la frontal del área, con la mala
fortuna de introducir el esférico dentro de su portería.
Si el primer tanto había sido un mazazo el 2º remató la
faena, el protagonista del encuentro, Paulao, pidió ser retirado entre los irónicos
aplausos que el público de Vallecas le dedicaba.
Calderón aturdido y
cabizbajo contemplaba como su plantilla se subía al tren de 2º, con el Rayo al ataque y el Betis intentando la
contra, el partido se convirtió en un auténtico correcalles.
Los béticos necesitaban el descanso como agua de mayo,
necesitaban un milagro para dar la vuelta al ruedo, en cambio la actitud
mostrada en la 2º era incluso peor que la anterior, el Rayo dominaba de
principio a fin, y el Betis se mostraba como mero espectador de la
retransmisión.
A grito pelado de ¡Oh Larrivey Oh Larrivey¡ el argentino
cerraria el marcador local, tras una extratosférica jugada de Rubén Rochina, la
cual el Pirata de Vallecas remató a las mil maravillas.
Los visitantes redondearon el marcador con un gol de Chica,
que tan solo sirvió para hacer más abultado el marcador.
Parece ser ya una realidad que los locales son de primera,
mientras que el camino del Betis a segunda ya está escrito.
