Osasuna se clasifica para la siguiente ronda ante un Málaga pendiente de Schuster.
Un gol a los 23 segundos de juego de Weligton en propia meta le basta a Osasuna para pasar de ronda. El Málaga, a pesar de dominar la gran parte del partido solo ha podido empatar, empate que no le sirve para pasar a octavos debido al resultado del partido de ida (3-3).
El de hoy era un partido especial para la entidad rojilla. El de hoy era el partido número 1000 disputado en el feudo navarro, el Sadar, y, además, el capitán del equipo rojillo, Patxi Puñal, cumplía 500 partidos defendiendo la camiseta del equipo de su tierra. Por tanto el ambiente se antojaba festivo.
Parecía que la eliminatoria ya estaba resuelta, sin embargo, un gol de Eliseu con un lanzamiento lejano en el minuto 62 avivaba la eliminatoria. Tras el gol, Schuster decidía dar entrada a Roque Santa Cruz, que se iba a convertir en el referente de todas las ocasiones de peligro del equipo malagueño. El nerviosismo en la parroquia rojilla iba en aumento debido a que el asedio del Málaga crecía conforme avanzaba el partido.
El juego del Málaga pasaba de la horizontalidad de la primera parte al bombeo de balones al área defendida por Asier Riesgo. La defensa de Osasuna, como demostró el pasado sábado frente al Real Madrid, se mostró segura ante los balones aéreos. También es destacable los diversos intentos que realizó el equipo malacitano desde larga distancia, efectuados la mayoría por Duda, aunque ninguno acabó en gol.
Finalmente, y tras varios corners, Ayza Gámez señalaba el final del partido. Un empate a 1 que servía a Osasuna para pasar de ronda y alcanzar los octavos de final. El conjunto de Javi Gracia espera en la siguiente eliminatoria el vencedor de la eliminatoria entre el Real Madrid y el Olimpic de Xátiva.
